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ARTE, según el Diccionario de la Lengua Española, editado por la
Real Academia Española, es el conjunto de preceptos y reglas necesarios
para hacer bien alguna cosa, es virtud, disposición o industria para
hacer alguna cosa. SALUD es el estado en que el ser orgánico ejerce
normalmente todas sus funciones. En el Diccionario Terminológico de
Ciencias Médicas, es el estado normal de las funciones orgánicas e
intelectuales.
El ejercicio equilibrado y armónico de todas las funciones
orgánicas no es el efecto de casualidades o imponderables, azarosamente
otorgados a unos y retirados a los otros. Si bien las ciencias médicas
no han llegado ni remotamente al fin de los tiempos, y estamos muy al
comienzo de comprender las enormes complejidades físicas y mentales de
los seres humanos, siempre se han establecido normas de conducta para
mantener ese precioso equilibrio a través de todos los años de nuestra
vida con el fin de convertirla en algo placentero y feliz. Si bien la
salud no lo es todo, TODO es nada sin salud. La base incuestionable de
nuestros sueños, logros y realizaciones es y ha sido siempre la salud.
La salud es ausencia de enfermedad, malestares y sufrimientos
físicos y síquicos. Sin embargo, contemplamos, muchas veces con marcada
impotencia y frustración, como los seres humanos rompen estrepitosamente
con ese equilibrio de las buenas costumbres que no es nada más que el
arte de saber vivir, para provocarse intencionadamente, que no quiere
decir conscientemente, el daño suficiente para depauperar un organismo
que pudiera ser vigoroso y saludable, y convertirlo en un acumuló
ruinoso de cosas desequilibradas. Los ejemplos abundan y ahí tenemos las
enfermedades cancerosas. Hoy se conoce, dos tercios de todos los
cánceres se evidencian a través de de tres estilos de vida o costumbres
desvirtuadas, el hábito de fumar, la obesidad y el sedentarismo. Si se
conservara el equilibrio y la ponderación como el arte de saber vivir,
ya habrían dejado de existir muchos azotes de la salud humana, donde a
modo de ejemplo, incluimos las adiciones de todo tipo y las
enfermedades de transmisión sexual. Cada generación fortificaría y
enmendaría sus genes para que sus descendientes recibieran la mejor
codificación posible.
Las enfermedades se previenen en tres niveles diferentes: la
prevención primaria, persona sana, lamentablemente fumadora u obesa.
Abandonando esos funestos estilos de vida sería muy improbable la
aparición de enfermedades provocadas por ambas situaciones. La
prevención secundaria es cuando en un individuo aparentemente sano y sin
síntomas, en un estudio médico se le diagnostica algún problema por
primera vez como es la hipertensión o la elevación del colesterol en los
ejemplos que citamos. La solución es la misma. Y la prevención
terciaria, cuando ya el fumador sufrió un infarto cardíaco o a la
persona obesa se le presenta una isquemia cerebral. Aún es tiempo de
bajar de peso y de dejar de fumar. ¿Dónde hay un margen mayor de
solución? Evidentemente que en la prevención primaria, pero ¿es
necesario determinado nivel de intervención externa para que una persona
retorne al equilibrio en su salud? ¿La ganancia personal y social no
hubiera sido más evidente si hubiese existido una pre-prevención? ¿Es
lógico que alguien conscientemente rompa el equilibrio en cualquier
esfera de su vida, salud incluida, intentando recuperarlo más tarde, si
es que lo logra? ¿Desconocimiento u olvido del conjunto de preceptos y
reglas necesarios para conservar su salud?
Es cierto, cada ser humano puede hacerse presente en este planeta
por más de cien años de vida útil pero a cambio de mantener salud física
y mental. La salud es el arte de mantener día a día estos preceptos y
reglas. Una vez aprendidos tienen que estar evidenciados en nuestra
mente cada segundo de nuestra vida, pero también es una gran
responsabilidad social confirmar que estas reglas y preceptos lleguen a
cada uno de nuestros ciudadanos de forma permanente y constante. Cada
familia deberá ser una escuela de arte, del arte de saber vivir con
salud y felicidad.
"PROFESOR
ALBERTO QUIRANTES HERNÁNDEZ "
* Profesor de Medicina y Jefe del Servicio de Endocrinología
Hospital Docente “Dr. Salvador Allende”
Ciudad de la Habana – Cuba
E. mail: alberto.quirantes@infomed.sld.cu
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