PROYECTO PALOMAS

 

POR LA PAZ Y LA DIVERSIDAD

LIZETTE VILA

 

 

 

ARTE Y SALUD

 

 

ARTE, según el  Diccionario de la Lengua Española, editado por la Real Academia Española, es el conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien alguna cosa, es virtud, disposición o industria para hacer alguna cosa. SALUD es el estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones. En el Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas, es el estado normal de las funciones orgánicas e intelectuales.

 

El ejercicio equilibrado y armónico de todas las funciones orgánicas no es el efecto de casualidades o imponderables, azarosamente otorgados a unos y retirados a los   otros. Si bien las ciencias médicas no han llegado ni remotamente al fin de los tiempos, y estamos muy al comienzo de comprender las enormes complejidades físicas y mentales de los seres humanos, siempre se han establecido normas de conducta para mantener ese precioso equilibrio a través de todos los años de nuestra vida con el fin de convertirla en algo placentero y feliz. Si bien la salud no lo es todo, TODO es nada sin salud. La base incuestionable de nuestros sueños, logros y realizaciones es y ha sido siempre la salud.

 

La salud es ausencia de enfermedad, malestares y sufrimientos físicos y síquicos. Sin embargo, contemplamos, muchas veces con marcada impotencia y frustración, como los seres humanos rompen estrepitosamente con ese equilibrio de las buenas costumbres que no es nada más que el arte de saber vivir, para provocarse intencionadamente, que no quiere decir conscientemente, el daño suficiente para depauperar un organismo que pudiera ser vigoroso y saludable, y convertirlo en un acumuló ruinoso de cosas desequilibradas. Los ejemplos abundan y ahí tenemos las enfermedades cancerosas. Hoy se conoce,  dos tercios de todos los cánceres se evidencian a través de de tres estilos de vida o costumbres desvirtuadas, el hábito de fumar, la obesidad y el sedentarismo. Si se conservara el equilibrio y la ponderación como el arte de saber vivir, ya habrían dejado de existir muchos azotes de la salud humana, donde a modo de ejemplo,  incluimos las adiciones de todo tipo y las enfermedades de transmisión sexual. Cada generación fortificaría y enmendaría sus genes para que sus descendientes recibieran la mejor codificación posible.

 

Las enfermedades se previenen en tres niveles diferentes: la prevención primaria, persona sana, lamentablemente fumadora u obesa. Abandonando esos funestos estilos de vida sería muy improbable la aparición de enfermedades provocadas por ambas situaciones. La prevención secundaria es cuando en un individuo aparentemente sano y sin síntomas, en un estudio médico  se le diagnostica algún problema por primera vez como es la hipertensión o la elevación del colesterol en los ejemplos que citamos. La solución es la misma. Y la prevención terciaria, cuando ya el fumador sufrió un infarto cardíaco o a la persona obesa se le presenta una isquemia cerebral. Aún es tiempo de bajar de peso y de dejar de fumar. ¿Dónde hay un margen mayor de solución? Evidentemente que en la prevención primaria, pero ¿es necesario determinado nivel de intervención externa para que una persona retorne al equilibrio en su salud? ¿La ganancia personal y social  no hubiera sido más evidente si hubiese existido una pre-prevención? ¿Es lógico que alguien conscientemente rompa el equilibrio en cualquier esfera de su vida, salud incluida, intentando recuperarlo más tarde, si es que lo logra?   ¿Desconocimiento u olvido del conjunto de preceptos y reglas necesarios para conservar su salud?

 

Es cierto, cada ser humano puede hacerse presente en este planeta por más de cien años de vida útil pero a cambio de mantener salud física y mental. La salud es el arte de mantener día a día estos preceptos y reglas. Una vez aprendidos tienen que estar evidenciados en nuestra mente cada segundo de nuestra vida, pero también es una gran responsabilidad social confirmar que estas reglas y preceptos lleguen a cada uno de nuestros ciudadanos de forma permanente y constante. Cada familia deberá ser una escuela de arte, del arte de saber vivir con salud y felicidad.

 

"PROFESOR ALBERTO QUIRANTES HERNÁNDEZ "

 

* Profesor de Medicina y Jefe del Servicio de Endocrinología

  Hospital Docente “Dr. Salvador Allende”

  Ciudad de la Habana – Cuba

 

  E. mail: alberto.quirantes@infomed.sld.cu

 

 

 

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